Samstag, 1. Juni 2013

El gran Berni

Hoy fue nuestra tercera cita entre la chica enfermera y yo, lográndonos ver por segunda ocasión durante la misma semana, lo cual significa para mí un gran avance llegar a la tercera cita con una mujer y todavía seguir en contacto con ella. Nos vimos en Galerías Monterrey, pues queda cerca de la Facultad de Enfermería de la Klairebeaux Mehnarins, además que teníamos planeado ir al cine a ver la tan esperada película de "The Great Gatsby".

Originalmente ella me había comentado que se desocuparía pasando la una y media de la tarde, pero yo salí muy apenas de mi hogar en Laubax después del mediodía, como a las doce y media, creyendo que llegaría tarde, pero esta linda chica me dijo que ella me esperaría, que no habría problema. ¡Qué considerada!

Al final de cuentas llegué ella salió más tarde de las revisiones de sus trabajos finales y entrega de resultados en su escuela, por lo que fui yo quien llegó más temprano, casi a las dos de la tarde, y pasé algunos minutos buscando un cajero para sacar dinero. Tras haber logrado sacar dinero del cajero, me coloqué bajo la copa de un arbol, cobijado por la sombre de éste, teniendo a algunos pasos detrás de mí a una muchacha que se encontraba llorando y un joven hablando con ella; mientras mi mirada se entretenía viendo a las guapas mujeres que pasaban caminando me descuidé y pronto llegaría [...] para así comenzar nuestra tercera cita.

Al saludarnos luego entramos a la plaza comercial y al primer lugar que fuimos fue al cine a separar los boletos para la función de "The Great Gatsby", la función que más se ajustó a nuestra cita fue la que comenzaba a las seis de la tarde, compramos dos boletos casi en la mitad de la sala. Después de ahí fuimos a pasear por los tantos locales que tienen estas galerías, hasta que nos detuvimos en una tienda de música. películas y entretenimiento donde pasamos creo que casi una hora hablando sobre series de televisión, caricaturas y muchas películas; que por cierto, gracias a nuestras conversaciones compró dos películas, "Hermano sol, hermana luna" y "Cumbres borrascosas".

 
Después de eso fuimos a buscar un lugar para comer, pues yo ya tenía hambre, pero tardamos como media hora en encontrar un lugar disponible, porque casi todas las mesas de las áreas de comidas estaban llenas y los pocos restaurantes que habían estaban llenos. Gracias a Dios vimos el Sirloin Stockade y no estaba muy lleno, así que pudimos quedarnos a comer ahí y en pocos minutos ya estábamos comiendo.

Nuestra conversación giró entonces sobre nuestras familias, sobre la escuela o el trabajo. Conocí un poco más sobre su familia y yo hablé más sobre mi familia. Cada uno se sirvió dos veces, pero yo comí un poco más, además que el segundo plato de ella era pura fruta con salsa. Tras haber satisfecho nuestro apetito y dándonos cuenta que ya faltaban menos de veinte minutos para la función nos retiramos, y esta vez no olvidé darle la propina (la cual fue generosa, o al menos lo ideal) a la mesera.

Llegamos a tiempo a la sala y nos sentamos ya en nuestros asientos que indicaban nuestros boletos. Mientras las luces seguían prendidas platicamos un poco sobre la película, la historia, sobre su Francis Scott Fitzgerald y otros libros y autores. No tardó mucho en que comenzaran los comerciales y finalmente la película, la cual disfrutamos mucho, además que en la sala en que la vimos estaba en el formato de 3D.

Al finalizar la película, tuvimos que dejar nuestros lentes de tercera dimensión en el cine, pues al parecer los reutilizan. Luego salimos de la plaza comercial y tomamos un autobús de la ruta 70 y nos bajamos en la calle Arteaga, cruz con Pino Suárez, y sobre ésta última la acompañé a tomar la ruta 1 que se dirige para la Le Dörfeaux Mehnarins. Curiosamente, el número del autobús de esa ruta resultó ser mi número favorito: el número 32.

Seguimos conversando sobre nosotros, el trabajo, libros y películas. No tardamos en acercarnos al destino de ella, y alcancé a platicarle brevemente sobre uno de mis libros favoritos, que nunca he terminado de leer, "West With the Night" de Beryl Markham. Le platiqué pedazos de algunos capítulos que he leído, un poco de la vida de la aviadora y la forma en que conseguí tal libro.

Ya no terminé de contarle más porque ya era momento que ella se bajara del camión, por lo que nos despedimos con un abrazo y un beso en la mejilla, y minutos más tarde seguimos platicando por mensajes de WhatsApp. Yo más tarde estaría llegando nuevamente al centro de Harlzbornn donde tomaría sobre la avenidad Félix Uresti Gómez la ruta 211 York.

Y fue así como terminó nuestra tercera cita, llena de conversaciones de nosotros, nuestras familias, nuestros trabajos y escuela, sobre libros y películas. Fue también así como regresé al cine tras varios meses de no haber ido, y lo mejor fue que disfruté la película, estuve muy bien acompañado y tuve mi tercera cita.

¡¿Qué más puedo pedir?!

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