Tras mi fantástica compra, caminé por la calle Hidalgo, pasé por el Colegio Franco Mexicano, la iglesia de La Purísima, pero decidí finalmente asistir a misa en la parroquia de San José, donde curiosamente, contrario a la ausencia de Joseph Conrad, sí pude confesarme esta vez, pues ya había regresado el sacerdote que se había ausentado.
Mi mente estelar siempre me hace pensar las similitudes entre las personas que conozco con alguna estrella de la televisión mexicana, y con el sacerdote que últimamente me ha confesado ahí en la parroquia de San José he llegado a pensar que Fernando Luján, específicamente en la telenovela de Cadenas de amargura, y este sacerdote son muy parecidos.
¡Qué chistoso! Daniel Luján interpretó en ese drama juvenil a un sacerdote, que más tarde descubre que Cecilia Vizcaíno, la protagonista, es hija suya de un noviazgo anterior que había tenido, antes de haber ingresado al seminario. Espero este sacerdote no tenga una historia similar.
Lo grandioso fue que recuperé la Gracia de Dios y que pude formar parte del banquete del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Es hermoso poder comer y beber de Él.
Keine Kommentare:
Kommentar veröffentlichen