El miércoles pasado, tras haber asistido a la junta informativa sobre la ceremonia de la carta de pasantía en mi escuela de Ekimasce, fui a la Librería Universitaria para indagar sobre qué libros estaban disponibles y cuál podría llevarme de forma inmediata, pues tenía aproximadamente seiscientos pesos disponibles para comprar algún libro en ese momento. Esa tarde compré el libro "The Engineering of Chemical Reactions" de Lanny D. Smith, de la editorial Oxford University Press, pero esa misma tarde ví otros títulos que me interesaban, tales como el "Optimization of Chemical Processes" de los ingenieros químicos Thomas F. Edgar y David M. Himmelblau, el popular libro de "Fisicoquímica" de Ira N. Levine y el de "Fluid Mechanics", la sexta edición en inglés de Frank M. White, pero ninguno se comparaba con lo que mis ojos vieron en ese momento: "Mass Transfer. Fundamentals and Applications" de Anthony L. Hines y Robert N. Maddox.
Este título lo conocí por el profesor que nos dio la asignatura de Transferencia de masa, ya que él realizó su doctorado bajo la dirección de Robert N. Maddox, en la Oklahoma State University. Por cierto,que el Dr. Maddox falleció en el 2008, y recuerdo que nuestro profesor lo comentó alguna vez en la clase, por lo que le tenía demasiado respeto a su trabajo y todas las notas que estaban basadas en el título que Maddox y Hines publicaron seguían la misma nomenclatura y numeración que el título original. ¡Qué gran admiración le tenía!
Cuando yo llevé esa materia, al inicio del curso el profesor llevó unos cuantos libros, todos eran el mismo título de Hines y Maddox, y nos preguntó quiénes querían llevarse (prestado) por el semestre el libro para tenerlo como texto de estudio. Fuimos pocos los interesados, y yo fui uno de los que llevaba el libro a la clase todos los días y lo leía de cuando en cuando. Siempre deseé tener una edición totalmente mía. Fueron bastantes los conocimientos que adquirí gracias a este profesor y a este grandioso título.
Ahora, gracias a Dios y a este profesor que ha sido el responsable de encargar tal libro a la Librería Universitaria, puedo decir finalmente que tengo a Maddox en mis manos. ¡Genial!
Cuando yo llevé esa materia, al inicio del curso el profesor llevó unos cuantos libros, todos eran el mismo título de Hines y Maddox, y nos preguntó quiénes querían llevarse (prestado) por el semestre el libro para tenerlo como texto de estudio. Fuimos pocos los interesados, y yo fui uno de los que llevaba el libro a la clase todos los días y lo leía de cuando en cuando. Siempre deseé tener una edición totalmente mía. Fueron bastantes los conocimientos que adquirí gracias a este profesor y a este grandioso título.
Ahora, gracias a Dios y a este profesor que ha sido el responsable de encargar tal libro a la Librería Universitaria, puedo decir finalmente que tengo a Maddox en mis manos. ¡Genial!
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