Freitag, 7. Februar 2014

Dating in Gaby's

Hoy habíamos quedado una chica y yo en vernos en una cafetería del centro de Harlzbornn para platicar. Nos conocimos en el sitio de internet Plenty of Fish (pof.com), comenzamos a conversar en diciembre y casi un mes y medio después es nuestra primera cita, o salida.

Como el domingo pasado falté a misa, y además acumulé varios pecados mortales esta semana, me vi obligado a ir directamente a confesarme en la parroquia de San José. Suelo tener la idea de que ante alguna situación trascendental, debo estar en gracia para que Dios bendiga mis decisiones y obtenga mejores resultados.

Sé que hay misas a las seis de la tarde allá en San José, y que nuestra cita entre esta chica y yo sería a esa misma hora, por lo que una hora antes le mandé mensajes por WhatsApp y SMS para comentarle que tenía algo pendiente por hacer a esa hora, pero que seguramente después de las seis y media me encontraría libre.

Intenté comunicarme con ella pero la llamada no entró. Al menos puedo decir de mi parte que hice lo posible por avisarle que no podría llegar a la hora acordada, y le avisé con tiempo. Entonces apagué mi celular para así entrar sin distracciones durante la misa.

Llegué a San José y fui directamente a los asientos reservados para los que van a confesarse. Tras varios minutos varios de nosotros recuperamos la gracia y pudimos así recibir el Cuerpo de Cristo. ¡Qué gran satisfacción es estar nuevamente en gracia!

Pensé que la misa duraría media hora, pero realmente tomó más tiempo, por lo que salí de la parroquia casi al cuarto a las siete de la noche. Le llamé a esta chica para preguntarle en qué parte se encontraba ella. Ella ya estaba en el restaurante, esperándome. Le dije que ya andaba cerca, que no tardaba en llegar. La verdad sí me sentí apenado, pues ya tendría varios minutos esperándome.

Tomé un taxi en la calle Hidalgo y nos dirigimos a la avenida Benito Juárez frente a Interplaza Shoptown. Me bajé y fui caminando por la calle Morelos, siempre tan concurrida por la gente. La cafetería se encuentra sobre Galeana, entre Padre Mier y Morelos. En mi primer intento me equivoqué, pues pensé que la calle trasera de Interplaza Shoptown era Guerrero, la cual en realidad es Leona Vicario. Y ya fue en el segundo intento cuando acerté.

Finalmente arribé a la famosa cafetería Gaby, donde la chica con quien había quedado en vernos me esperaba con un café. Al encontrarse nuestras miradas la saludé y fui directamente a la mesa donde me estaba esperando. Era la primera vez que nos veíamos en persona. Sólo habíamos platicado por WhatsApp y por mensajes en la página de Plenty of Fish. Ella es una chica de piel aperlada, cabello rizado, gordita, chaparrita, agradable. Ahora sí comenzaba a conocerla, y ella a mí.

La gran parte de nuestra conversación giró sobre nuestras profesiones y trabajos, sobre nuestras actividades en los grupos parroquiales en los que estamos involucrados y algunos gustos por la lectura y los libros. Y así fue que la cita duró casi dos horas, y eso porque prácticamente nos estaban ya corriendo del local y porque se tardaron en pasar por ella.

Al tener nuestra cita en una cafetería ordené un pay de queso y una limonada. Tenía hambre, pero no tenía pensado comer algo que colmara mi gran apetito, sino algo para endulzar el momento. Ella, además de las varias tazas de café que tomó, pidió una rebanada de un pastel. Este pedazo resultó ser más del triple del tamaño de mi porción. No sé si ella ya lo sabía o fue una sorpresa para ella. Al menos tengo la certeza de que no se lo terminó y que dejó casi la mitad sobre su plato.

Pero para ser sincero, me sentí algo cansado en estar todo ese tiempo con esta chica. Descubrí que sí es muy inteligente, o al menos se esforzó mucho durante la universidad en tener un buen promedio, pues mantuvo todos los semestres beca. Pero también descubrí que ella es algo impaciente, o se estresa fácilmente. Pero también descubrí que sí es una chica católica practicamente, viene de familia, y es una chica madura, y está muy ocupada en su trabajo, pues a veces le toca trabajar tiempo extra para terminar labores administrativas.

Me hubiese gustado hablar de más cosas. Claro, yo también debí haber dicho más o preguntado lo que me interesaba saber. Ya esto lo tomaré como lección para mi siguiente cita, ya sea con ella o con cualquier otra chica.

Saliendo del restaurante, porque llegaron por ella, nos despedimos y quedamos en seguir platicando y con la frase típica "A ver si nos vemos luego". Tras esta simple despedida, me fui pronto al Carl's Jr. de la calle Morelos para ordenar unas papas fritas. Mientras esperaba mi comida, veía los últimos minutos del partido entre los Indiana Pacers y los Trailblazers de Portland.

Y así fue como aconteció la primera cita con una chica en este año 2014. Veamos cuántas más tengo el resto del año.

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen